Causas psicosomáticas del bruxismo

Una mirada desde la hipnosis clínica y la psicosomática.

El bruxismo no es solo una disfunción muscular o dental. En muchos casos, es una expresión corporal de un conflicto interno no resuelto, que el sistema nervioso traduce en tensión mandibular.

Desde la psicosomática clínica, entendemos que los síntomas físicos pueden ser la vía que encuentra el cuerpo para expresar aquello que no se puede decir o procesar conscientemente. En este sentido, la mandíbula se convierte en una zona privilegiada de descarga emocional, muchas veces silenciada.

¿Qué me está diciendo mi bruxismo?

La biodescodificación y la hipnosis clínica coinciden en que los síntomas pueden tener un sentido biológico y emocional oculto, una “inteligencia adaptativa” que intenta protegernos o sostenernos frente a un conflicto no resuelto.

En el caso del bruxismo, algunas causas psicosomáticas frecuentes son:

Conflictos relacionados con:

  • No poder expresarse
  • Rabia contenida o reprimida
  • Necesidad de control
  • Estado de alerta o vigilancia

Estos programas son inconscientes, el cuerpo los mantiene activos como un programa automático de supervivencia.

¿Cómo trabaja la hipnosis clínica?

La hipnosis clínica no es magia ni pérdida de conciencia, ya que muchas veces es erróneamente confundida con la hipnosis de espectáculo. Se trata de una herramienta terapéutica que permite acceder al inconsciente de manera segura y enfocada, para identificar los eventos emocionales o memorias que dieron origen al síntoma.

A través de este proceso, el paciente:
  • Toma conciencia del conflicto emocional vinculado a tu bruxismo.
  • Libera la carga asociada a esa vivencia.
  • Reprograma una nueva respuesta física y emocional más adaptativa.

¿Qué rol cumple la biodescodificación?

La biodescodificación propone que toda enfermedad o síntoma físico tiene un sentido biológico. No se trata de culpar, sino de comprender qué función tuvo ese síntoma en un momento de la vida.

Aplicado al bruxismo, la pregunta sería:

¿Para qué mi cuerpo necesitó apretar los dientes?

¿Qué conflicto emocional estaba sosteniendo?

¿Qué no dije, no solté o no resolví… que sigue expresándose en mi mandíbula?

Integrando cuerpo, mente y emoción

El abordaje que propongo en Orízen no sustituye el tratamiento odontológico, sino que lo complementa con herramientas clínicas de autoconocimiento profundo, en este caso , centrándonos en un hábito tan común como el bruxismo.

Cuando tratamos el bruxismo desde su dimensión emocional e inconsciente, no solo se relaja la mandíbula: se libera un patrón completo de tensión interna.

¿Y si tu síntoma fuera una oportunidad?

Una oportunidad para comprender cómo funciona tu cuerpo e instaurar nuevos hábitos para volver a descansar de verdad.

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