¿Por qué una férula no siempre es la solución?

Una mirada clínica e integrativa del bruxismo.

La férula de descarga ha sido, durante décadas, la solución más utilizada para tratar el bruxismo. Su función es simple: proteger las estructuras dentales del desgaste provocado por el apretamiento o rechinamiento, además de reducir las tensiones musculares de cabeza y cuello. Sin embargo, cada vez más profesionales y pacientes observan lo mismo: el bruxismo continúa, a pesar de la férula.

Entonces, la pregunta es inevitable: ¿Estamos tratando el síntoma… o su causa?

¿Qué hay realmente detrás del bruxismo?

El bruxismo es una manifestación multifactorial.
Y su origen no siempre es el mismo durante el día que durante la noche.

Bruxismo nocturno y microdespertares

Diversos estudios han demostrado que el bruxismo nocturno se asocia con microdespertares durante las fases del sueño. Estos despertares, que muchas veces pasan desapercibidos, pueden deberse a alteraciones en la función respiratoria, como:

  • Obstrucción parcial de las vías aéreas.
  • Colocación inadecuada de la lengua en reposo, fuera de su posición ideal.
  • Respiración oral o roncopatía.
  • Falta de tono muscular en la vía aérea superior.

En estos casos, el bruxismo actúa como un mecanismo de activación neuromuscular, casi reflejo, que intenta reabrir la vía aérea y restaurar el flujo de oxígeno.

Una férula, por sí sola, no puede intervenir en esa función fisiológica alterada.

Bruxismo diurno y estado emocional

En cambio, el bruxismo durante el día suele estar más relacionado con el estrés, la tensión emocional sostenida, la sobrecarga cognitiva o la dificultad para expresar determinadas emociones.

La contracción involuntaria de la musculatura mandibular se convierte en una vía de descarga somática, profundamente conectada con el sistema nervioso autónomo.

¿Por qué no alcanza con una férula?

La férula no aborda ninguna de estas causas de fondo. No mejora la respiración, no modula el sistema nervioso, no trabaja sobre la musculatura ni regula la función masticatoria.

Su rol es preventivo y protector, pero no terapéutico a nivel etiológico.

¿Qué hacemos diferente en Orízen?

En Orízen abordamos el bruxismo con una visión integradora, ofreciendo contenido educativo que considera la anatomía, la función, el sistema nervioso y el contexto emocional del paciente para ayudarte a reducir sus síntomas y mejorar su descanso y calidad de vida.

Hacia una solución real y duradera

El objetivo no es depender indefinidamente de una férula.

Es restablecer las funciones alteradas, liberar lo que el cuerpo expresa a través del síntoma y devolver al paciente el descanso, la salud y la libertad de vivir sin tensión constante.

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