En el abordaje integrativo del bruxismo, podemos utilizar la meditación como parte del tratamiento.
¿Qué es la meditación realmente?
La meditación no es “dejar la mente en blanco”, ni un ritual complejo. Es, en esencia, una práctica de atención consciente, donde entrenamos la capacidad de estar presentes, registrar lo que ocurre dentro de nosotros y regular nuestras respuestas físicas y emocionales.
¿Por qué puede ayudar con el bruxismo?
El bruxismo, sobre todo en sus formas nocturnas o relacionadas con el estrés, no es solo una cuestión dental. Involucra tensión acumulada, activación del sistema nervioso autónomo y muchas veces, patrones emocionales inconscientes.
Beneficios comprobados de la meditación en este contexto:
- Reduce la actividad del sistema nervioso simpático (el de la alerta y la tensión)
- Mejora la calidad del sueño y disminuye los microdespertares
- Disminuye la percepción de dolor crónico en mandíbula, cabeza y cuello
- Aumenta la conciencia corporal, lo que permite notar si estamos apretando la mandíbula sin darnos cuenta
- Favorece la liberación emocional y la autoescucha
Lo más importante: no necesitas hacerlo “perfecto”
Con tan solo 5 minutos al día, puedes empezar a notar cambios.
En Orízen, la meditación no se usa como fin espiritual, sino como una herramienta terapéutica de regulación. Se adapta a tí, a tu ritmo, a lo que tu cuerpo puede sostener.
Próximamente: meditaciones guiadas creadas para tí
Estoy preparando una serie de meditaciones breves y accesibles, pensadas especialmente para personas que sufren bruxismo, tensión mandibular o estrés.
Vas a poder escucharlas desde tu casa, antes de dormir, o en cualquier momento que necesites volver a ti y de manera gratuita.

